[vc_row][vc_column][vc_column_text]Compartimos los momentos de la Eucaristía de comienzo de año catequístico 2025, que se celebró el pasado 28 de febrero en la Catedral de Córdoba , La Santa Misa fue presidida por el Card. Àngel Sixto Rossi y concelebrada por el Pbro. Pablo Ardiles. Además compartimos el extracto de la Homilía que predicó muy especialemente nuestro Arzobispo para los catequistas.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=”1/2″][vc_single_image image=”28465″ img_size=”full”][vc_single_image image=”28467″ img_size=”full”][vc_single_image image=”28474″ img_size=”full”][vc_single_image image=”28476″ img_size=”full”][/vc_column][vc_column width=”1/2″][vc_single_image image=”28466″ img_size=”full”][vc_single_image image=”28472″ img_size=”full”][vc_single_image image=”28475″ img_size=”full”][vc_single_image image=”28477″ img_size=”full”][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]Fotografías gentileza Martín Gómez[/vc_column_text][vc_separator][vc_column_text]
Homilía
[/vc_column_text][vc_column_text]A la Iglesia la llevan adelante los catequistas. Los catequistas son aquellos que van delannte. Después vienen las religiosas -justo después de los catequistas. Despué vienen los sacerdotes, y el obispo. Pero los catequistas van al frente están en el frente, son la fuerza de la Iglesia.
Una vez, en uno de los viajes al África, un presidente de la República me contó que había sido bautizado por su papá catequista. La fe se transmite en casa. La fe se transmite en dialecto. Y los catequistas, junto a las mamás y a las abuelas, llevan adelante esta fe. Agradezco tanto a todos los catequistas: ¡Ustedes son buenos, son muy buenos! Gracias
—————————–
Catequesis no es dar una lección; la catequesis es la comunicación de una experiencia y el testimonio de una fe que enciende los corazones, porque introduce el deseo de encontrar a Cristo”. “Es necesario que el catequista entienda, por lo tanto, el gran desafío al que se enfrenta para educar en la fe, en primer lugar a aquellos que tienen una identidad cristiana débil y, por esta razón, necesitan proximidad, acogida, paciencia, amistad. Solo así la catequesis se convierte en promoción de la vida cristiana, apoyo en la formación global de creyentes e incentivo para ser discípulos misioneros”.
————————–
Es interesante ponderar el contexto: Jesús, viendo a la multitud que le seguía, sube al suave monte que rodea el lago de Galilea, se sienta y, dirigiéndose a sus discípulos, anuncia las bienaventuranzas. El mensaje, pues, se dirige a los discípulos, pero en el horizonte están las multitudes, es decir, toda la humanidad. Es un mensaje para toda la humanidad.
Le habla a gente sencilla (Diego Fares). Eran las familias del pueblo, las mamás que salieron con sus hijas a ver si Jesús se las bendecía. Eran los hombres con sus hijos que estaban trabajando en su campito: dejaron el arado y se fueron con sus compañeros a escuchar a Jesús. Eran los viejos, que estaban sentados a la puerta de su casa y les decían a todos que estaba bien ir a escuchar al Rabí. Y, por supuesto, en primera fila estaban los mendigos que habían ido todos. Y los enfermos, los que el Señor había curado y los que tenían la esperanza de hacerse curar.
Gente que sabía lo que es el dolor y la lucha, que vivían en un tiempo y una tierra duros. Sabían que si faltaba la lluvia sería imposible la siembra y vendría un año de hambre… Y el contexto social:
Gente que Sufrían la sombra del invasor romano, vivían en la opresión, se sabían esquilmados por los impuestos, rodeados de corruptos: arrendatarios, publicanos, cambistas, prestamistas, dispuestos a arrebatarles sin pudor gran parte de la cosecha o de la pesca.
En ese contexto Jesús empieza a enseñar una nueva ley: ser pobre, ser manso, ser misericordioso… son mucho más que normas.
De hecho, Jesús no impone nada, pero revela el camino a la felicidad ―su camino― repitiendo ocho veces la palabra “bienaventurados” ·.
————————–
Artesanos del cuidado A partir de la projimidad como modelo de relación, que los catequistas sean “artesanos del cuidado”. Este cuidado se entiende como un hacerse cargo de la realidad y hacerse cargo de los demás. En el caso de los catequistas, significa hacerse cargo de los chicos como parte de su tarea educativa y misionera: “Cuando alguien siente que se están haciendo cargo de su problema, descansa, confía, camina con más fuerza, madura. Cuando alguien siente que lo cuidan, que lo cuidan bien, , se siente persona y crece en libertad”. No solo es hacerse cargo de las personas individualmente. También significa hacerse cargo de un grupo, de un barrio, de un país y crear la “civilización del cuidarnos mutuamente” y de superar la
indiferencia que paraliza.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]