Nos proponemos “Como Iglesia que peregrina en Córdoba, junto a los hombres de buena voluntad, en espíritu sinodal, que este Año Santo: “Nos renueve en la esperanza, desde un encuentro vivo y personal con el Señor, y con Él, ir al encuentro de los hermanos reconociendo y gestando signos del Reino.”
Para ser peregrinos de esperanza como reza el lema del Jubileo, deseamos intensificar el rezo del Vía Crucis. Compartir este sendero juntos, nos ayuda a comprender cada vez más el profundo misterio del amor entregado por Jesucristo en la Cruz, para darnos la esperanza que nos impulse a vivir la fraternidad y la solidaridad, haciendo de nuestra vida una entrega constante en el amor a Él y en el servicio al prójimo.
Proponemos hacer el sendero de la Cruz contemplando la Bula de convocación del Jubileo ordinario del Papa Francisco, mirando a nuestro alrededor, vemos que el camino de la cruz se repite, hoy en nuestra vida, en la de las familias, las comunidades, en la humanidad toda.
Llamados a redescubrir la esperanza en los signos de los tiempos, el Señor nos ofrece poner atención a todo lo bueno que hay en el mundo para no caer en la tentación de considerarnos superados por el mal y la violencia. En este sentido, los signos de los tiempos, que contienen el anhelo del corazón humano, necesitado de la presencia salvífica de Dios, requieren ser transformados en signos de esperanza.
Compartimos con ustedes la propuesta que nos acerca la Comisión Arquidiocesana de Liturgia: Descarga el Vía Crucis aquí