La sede de la Junta Arquidiocesana de Catequesis de Córdoba vivió el pasado viernes 17 de abril una jornada de profunda emoción y compromiso. En una celebración marcada por el espíritu de comunidad, más de 50 catequistas culminaron un camino de tres años de formación en los seminarios de catequesis de la ciudad, recibiendo con alegría su envío pastoral para comenzar una nueva etapa de servicio en la Iglesia local.
La Eucaristía, que fue el corazón de este encuentro, estuvo presidida por nuestro arzobispo, Ángel Rossi SJ, quien, con su cercanía habitual, animó a los nuevos agentes a ser testigos vivos del Evangelio. La ceremonia contó además con la presencia del Padre Pablo Ardiles, director de la Junta de Catequesis, y el Padre Munir, vicario pastoral, quienes acompañaron este paso fundamental en la vocación de cada uno de los egresados. Fue una postal de unidad, donde pastores y laicos compartieron la gratitud por el sí renovado de estos hombres y mujeres.
El “envío” no es simplemente un título académico, sino el reconocimiento de un proceso de maduración en la fe y en el estudio. Durante estos tres años de preparación, los catequistas han recorrido un camino de discernimiento que hoy los encuentra listos para acompañar a niños, jóvenes y adultos en sus propias búsquedas espirituales. Con el envío, estos nuevos catequistas regresan a sus comunidades de origen —y a las que el Señor les pida— con la misión de ser puentes entre el misterio de Dios y el corazón de cada persona.
Celebramos este hito, convencidos de que, en un mundo que necesita esperanza, el servicio de la catequesis es un pilar fundamental. Rezamos para que la alegría de este viernes perdure en el tiempo y para que cada uno de ellos sea, en sus parroquias y capillas, un reflejo constante del amor de Jesús. ¡Felicitaciones a cada uno por su entrega y perseverancia!