A un año de la Pascua del Papa Francisco, la Iglesia en la Argentina vive días de encuentro, oración y discernimiento en el marco de la 128ª Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Argentina.
El martes 21 de abril, los obispos de todo el país se reunieron en el Santuario de Nuestra Señora de Luján para celebrar la Santa Misa en memoria agradecida del Santo Padre, junto a fieles que se acercaron a compartir este momento de profunda comunión. La Eucaristía fue presidida por Mons. Marcelo Colombo, presidente de la Conferencia Episcopal Argentina.
En su homilía, Mons. Colombo expresó la gratitud de la Iglesia argentina por la vida y el ministerio del Papa Francisco, destacando que su testimonio “entró en nuestras vidas para quedarse”, y animó a seguir caminando como una Iglesia en salida, comprometida con los más necesitados y con la construcción de un “nosotros” más grande, en clave de fraternidad.
La celebración se dio en el contexto de la Asamblea Plenaria que se desarrolla del 21 al 25 de abril en la Casa de Retiros “El Cenáculo – La Montonera”, en Pilar, y que reúne a los obispos de todo el país para compartir la vida de las diócesis y discernir juntos los desafíos pastorales del tiempo presente.
El encuentro es presidido por Mons. Marcelo Colombo, arzobispo de Mendoza, junto a la Comisión Ejecutiva de la Conferencia Episcopal Argentina: el cardenal Ángel Rossi SJ, arzobispo de nuestra arquidiócesis, como vicepresidente primero; Mons. Daniel Fernández, obispo de Jujuy, vicepresidente segundo; y Mons. Raúl Pizarro, obispo auxiliar de San Isidro, como secretario general.
Durante estos días, los obispos profundizan el camino sinodal de la Iglesia, reflexionando sobre la realidad actual y compartiendo discernimientos pastorales para seguir anunciando el Evangelio en cada comunidad. De manera especial, uno de los momentos centrales ha sido esta jornada de memoria agradecida por el Papa Francisco, cuyo legado sigue animando la vida y misión de la Iglesia.
Nuestro arzobispo, el cardenal Ángel Rossi SJ, junto a los obispos auxiliares de Córdoba, se encuentran participando de esta Asamblea, llevando la vida de nuestra arquidiócesis y uniéndose al discernimiento común de toda la Iglesia en la Argentina.
Como Iglesia en Córdoba, nos unimos en la oración por estos días de encuentro, pidiendo al Espíritu Santo que ilumine a los pastores en su misión y que renueve la esperanza en todo el Pueblo de Dios.
Que María, Nuestra Señora de Luján, acompañe este tiempo de gracia y cuide la unidad de la Iglesia en nuestra patria.
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