Entre el lunes 25 y el sábado 30 de mayo, Córdoba se transformó en el escenario de un emotivo y profundo encuentro espiritual. Bajo el lema bíblico «Un solo Espíritu, una sola Esperanza» (Efesios 4:4), diversas comunidades cristianas nos unimos para vivir la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos. Cada tarde, puntualmente a las 20:00 hs, las puertas de los templos se abrieron de par en par para recibirnos como verdaderos hermanos.
El recorrido fue una hermosa muestra de nuestra diversidad: compartimos la mesa de la Palabra y el canto en la Iglesia Apostólica Armenia de barrio Pueyrredón, nos abrazamos en la Parroquia María y José de Ituzaingó Anexo, rezamos juntos en la Iglesia Evangélica Luterana de Alto Alberdi, y sumamos nuestras voces en la Iglesia Evangélica Metodista de Alta Córdoba. Hacia el fin de la semana, el encuentro nos llevó al Seminario Mayor y a la Vicaría de Jóvenes en Nueva Córdoba, para terminar coronando este camino de fe en la Parroquia Nuestra Señora del Rosario, en la querida comunidad de Cosquín.
Este emotivo lazo ecuménico —asentado gracias al impulso del Centro Ecuménico Cristiano de Córdoba y el sentido acompañamiento de la Arquidiócesis, la Comisión de Ecumenismo y Diálogo Interreligioso, Taizé y la Vicaría de Jóvenes— nos dejó el corazón lleno de una profunda gratitud.
Queremos dar un gracias enorme a cada fiel y a cada pastor que se acercó, acompañó y puso el hombro para que cada momento vivido fuera un reflejo real de fraternidad. Nos queda la hermosa certeza de que esta experiencia no termina acá; fue un impulso renovado para que el diálogo sincero y la esperanza compartida sigan madurando en el corazón de nuestras comunidades, recordándonos que, más allá de cualquier matiz, caminamos siempre de la mano.