El pasado 26 de julio, el Colegio Taborin de Córdoba se vistió de fiesta para acoger el Jubileo de la Vida Consagrada de la Región Centro, un encuentro que resonó con un mensaje de profundo significado y renovación. En esta jornada especial, el Cardenal Ángel Sixto Rossi SJ, Arzobispo de Córdoba, compartió un inspirador mensaje que nos invita a reflexionar sobre la esencia de la vida religiosa en la actualidad. El encuentro fue muy significativo, ya que participaron representantes de las diócesis de la Región Centro, formada por la Arquidiócesis de Córdoba, la Diócesis de Cruz del Eje, Río Cuarto, San Franciso y la Prelatura de Deán Funes.
El Cardenal Rossi destacó la figura del Papa Francisco como un faro que ha guiado a la Vida Consagrada a “ir mar adentro”, a abrazar el Evangelio sin adornos y a desempolvar los principios del Concilio Vaticano II. Lo describió como un hombre de oración, obsesionado con la misericordia y el cuidado de la fragilidad humana, que ha hecho de la ternura su bandera. Su visión de una Iglesia en salida, un “hospital de campaña” guiado por “pastores con olor a oveja”, desafía el clericalismo y nos llama a la sinodalidad, el camino que Dios espera de la Iglesia en el tercer milenio.
El legado de Francisco, marcado por gestos de humildad y cercanía con los más vulnerables, nos interpela a todos. Nos recuerda que nuestra misión es “cuidar la fragilidad del pueblo” y no sucumbir a la autorreferencialidad. Este encuentro fue un llamado a ser fieles a este legado, a gestar un mundo más justo y una Iglesia que “huela a Jesús y a Evangelio”. Es una invitación a vivir la alegría y la profecía, a ser “dardos agudos” que despierten la fe y a sonreír como un “sacramento de la alegría”. Porque, como nos recordó el Cardenal, la Vida Consagrada es un testimonio de que Dios puede colmar nuestros corazones y hacernos verdaderamente felices.
Mensaje completo del Card. Ángel Sixto Rossi SJ Mensaje Cardenal Rossi para el Jubileo de la Vida Consagrada Región Centro – JULIO , CÓRDOBA