En el marco del Año Santo Jubilar 2025, convocado por el Papa Francisco bajo el lema “Peregrinos de Esperanza”, el arzobispo de Córdoba, cardenal Ángel Rossi S.J., presidió este jueves 21 de agosto el Jubileo de los Judiciales en el Salón de los Pasos Perdidos de Tribunales I.
Más de 300 personas del ámbito judicial participaron de este encuentro que reunió a trabajadores del Poder Judicial, abogados, magistrados, fiscales, defensores, funcionarios y representantes de distintas instituciones. Acompañaron también las máximas autoridades del Tribunal Superior de Justicia y del Ministerio Público, junto al ministro de Justicia de la Provincia.
El encuentro fue abierto por el presidente del Tribunal Superior de Justicia de Córdoba, Dr. Luis Eugenio Angulo, quien brindó unas palabras de bienvenida:
“Para mí es un verdadero honor, a título personal y en representación de quienes integran el Tribunal Superior de Justicia que me acompañan, poder compartir este espacio de diálogo y reflexión sobre el valor de la justicia, que es una virtud social por excelencia, como dijo el Papa Francisco”.
Luego en su mensaje, el cardenal Rossi invitó a mirar este Jubileo como un tiempo de renovación interior y esperanza compartida. Subrayó que “la justicia no es una abstracción, sino que se encarna en hombres y mujeres que siguen creyendo seria y empecinadamente en ella y la practican”.
Con palabras de aliento, exhortó a quienes sirven en el ámbito judicial a “cuidar el corazón” en medio de su tarea cotidiana:
“Queridos abogados, jueces… los invito a cuidar sus corazones, a no olvidar nunca el rostro del otro. Una sociedad que sacrifica el ‘culto del rostro’ es una sociedad que convierte en esclavos”.
El arzobispo también recordó que la justicia no puede desligarse del amor y del respeto por la dignidad de cada persona:
“No basta gritar ‘justicia, justicia’ si no va acompañado del amor… Quien solo grita justicia sin compasión, en realidad grita venganza”.
Finalmente, alentó a los presentes a mantener viva la esperanza, incluso en medio de las dificultades y de un mundo marcado por desigualdades y violencias:
“La esperanza no se rinde. Aunque todo invite a desistir, la esperanza se pone de pie y vuelve a caminar”.
El Jubileo de los Judiciales se vivió como un espacio de encuentro y oración en torno al valor de la justicia como pilar de la convivencia social, y como un gesto de gratitud hacia quienes, desde diversas funciones, sostienen este servicio esencial para la vida democrática.
👉 El mensaje completo del cardenal Ángel Rossi está disponible para descargar