A un año de la creación de la Comisión Pastoral Arquidiocesana para el Cuidado de las Víctimas y la Prevención de Abusos a Niños, Niñas, Adolescentes y Adultos Vulnerables, la Iglesia que peregrina en Córdoba renueva su compromiso con la construcción de una cultura del cuidado, el acompañamiento y la prevención.
Esta comisión, creada por nuestro arzobispo Mons. Ángel Rossi sj, tiene como misión acompañar a quienes han sufrido situaciones de vulnerabilidad, promover ambientes sanos y seguros en nuestras comunidades e impulsar acciones concretas que ayuden a prevenir todo tipo de abuso dentro de la vida eclesial.
En su mensaje anual, los integrantes de la Comisión expresan con claridad el sentido de este servicio:
“Las situaciones dolorosas de abusos de poder, conciencia, espiritual y sexual perpetrados a niños, niñas, adolescentes y adultos vulnerables dentro del seno de la Iglesia nos interpelan y nos comprometen a trabajar para sanar las heridas, acompañar a las víctimas y generar entornos que prevengan que estos hechos vuelvan a ocurrir”.
Un camino recorrido con compromiso y esperanza
Durante este primer año de trabajo, la Comisión consolidó su funcionamiento interno a través de encuentros mensuales, espacios de formación permanente y un diálogo constante que permitió fortalecer la misión encomendada.
Entre las acciones desarrolladas se destacan:
- Instancias de formación en prevención de abusos, acompañamiento y escucha atenta, en colaboración con diversas universidades e instituciones eclesiales.
- Presentaciones y articulaciones con colegios parroquiales, congregaciones religiosas, equipos académicos y medios de comunicación, dando a conocer la misión y el trabajo de la Comisión.
- Recepción y derivación de informes sobre posibles situaciones de vulneración de derechos, actuando según las Normas de Actuación Pastoral y de Prevención (NAPyP).
- Formación a más de 400 agentes pastorales, catequistas, referentes de movimientos y comunidades parroquiales, en torno al Protocolo Arquidiocesano y la cultura del cuidado.
Además, se puso en marcha el Plan Integral de Prevención de Abusos en Ámbitos Eclesiales (2025–2027), que propone tres fases: Concientizar, Capacitar y Cuidar. Este plan busca fortalecer la conciencia eclesial de que el cuidado y el buen trato son responsabilidad de todos.
Mirar hacia el futuro con esperanza
Para el próximo año, la Comisión proyecta continuar profundizando este camino a través de nuevas instancias de formación, acompañamiento y comunicación. Entre sus objetivos se encuentran fortalecer la figura del referente de cuidado en cada comunidad pastoral, acompañar la creación de ambientes sanos y seguros, y promover una espiritualidad del cuidado en toda la vida arquidiocesana.
En comunión con las palabras del Papa Francisco, la Comisión recuerda que:
“Aunque ya se ha hecho mucho, debemos seguir aprendiendo de las amargas lecciones del pasado, para mirar hacia el futuro con esperanza”.
Una Iglesia que quiere cuidar y sanar
El trabajo de la Comisión es un signo concreto del deseo de toda la Iglesia de Córdoba de caminar junto a las víctimas, acompañarlas con respeto y ternura, y crecer como comunidad que cuida y protege la vida.
“Deseamos seguir construyendo una Iglesia más humana, donde todos puedan sentirse seguros, escuchados y amados”, expresan sus integrantes.
Que Nuestra Señora del Rosario del Milagro, patrona de Córdoba, y los santos cordobeses nos acompañen en este camino de conversión y esperanza, para que nuestro servicio pastoral refleje siempre el corazón misericordioso del Padre.
📄 La Comisión presentó su Informe Anual 2025, donde se detalla el camino recorrido, las acciones realizadas y los desafíos por venir.
El documento completo está disponible para su descarga: Informe 2025 – Comisión cuidado y prevención de abusos.
