En el marco del Año Jubilar y con motivo de la conmemoración del Día de la Policía de Córdoba, este jueves se celebró en la Catedral de Córdoba una solemne misa presidida por el arzobispo, cardenal Ángel Sixto Rossi, y concelebrada por monseñor Ricardo Araya, obispo de Cruz del Eje, monseñor Enrique Eguía Seguí, obispo de la Prelatura de Deán Funes, y catorce capellanes policiales pertenecientes a la fuerza de seguridad provincial. La ceremonia, que congregó a una multitud de fieles, autoridades y efectivos uniformados, se vivió en un ambiente de profunda fe, alegría y gratitud por la vocación de servicio de los hombres y mujeres que integran la Policía de Córdoba.
Entre las autoridades presentes se destacaron el ministro de Seguridad de la provincia, Dr. Juan Pablo Quinteros, el jefe de Policía, Crio. Gral. Lic. Leonardo Gutiérrez, y los subjefes Crio. Gral. Marcelo Alejandro Marín, Crio. Gral. Antonio Urquiza y Crio. Gral. Abg. Lic. Federico Cisnero, junto al Estado Mayor Policial, subdirectores generales y directores de Capital e Interior. Durante la celebración, se presentaron urnas con intenciones y oraciones enviadas desde las distintas dependencias policiales de toda la provincia, gesto que simbolizó la unidad espiritual de la fuerza bajo la protección del Santo Cura Brochero, vicepatrono de la Policía de Córdoba.
En un momento especial de la ceremonia, el jefe de Policía, junto al ministro de Seguridad, hizo entrega al cardenal Rossi de la resolución que instituye oficialmente el 3 de septiembre como el Día del Policía Peregrino, iniciativa que busca fomentar la participación de la Policía de Córdoba y de otras fuerzas nacionales en actividades de espiritualidad y peregrinación por los Caminos del Santo Cura Brochero. Este nuevo reconocimiento refuerza el vínculo entre la fe y el compromiso social de la institución policial, enraizado en los valores del servicio, la solidaridad y la esperanza. La misa concluyó con palabras de agradecimiento del arzobispo y un emotivo aplauso de los presentes, sellando una jornada de fe compartida y renovación del compromiso con la comunidad cordobesa.