En la mañana de este domingo, una gran cantidad de fieles se congregó para dar inicio a la Semana Santa con la celebración del Domingo de Ramos, presidida por nuestro Arzobispo, Cardenal Ángel Rossi SJ en la Catedral de Córdoba.
La celebración comenzó a las 10:20 hs en la Iglesia Santa Catalina, donde se realizó la bendición de ramos. Desde allí, los presentes caminaron en procesión hasta la Catedral, acompañando a Jesús en su entrada a Jerusalén, en un clima de recogimiento y esperanza.
Ya en la Catedral, se celebró la Santa Misa, en la que se proclamó la Pasión del Señor, marcando el inicio de un camino profundo que invita a toda la comunidad a adentrarse en el misterio central de la fe.
En su homilía, nuestro arzobispo, invitó a vivir estos días con un compromiso interior, animando a no quedarse como espectadores, sino a “entrar de corazón en la Semana Santa, ponernos frente al Señor con lo que somos, sin máscaras”.
Asimismo, recordó que este tiempo es una oportunidad para dejar que el amor de Jesús toque la vida concreta de cada uno: “dejar que su paso por la cruz alcance lo que duele, lo que pesa, lo que todavía no entendemos”.
El Domingo de Ramos, que combina la alegría de la acogida con el anuncio de la Pasión, abre así un itinerario espiritual que invita a caminar junto a Cristo en cada momento de su entrega.
La celebración de hoy fue, para muchos, el primer paso de un camino que continúa durante toda la Semana Santa, con el deseo de vivirla con un corazón abierto y disponible.
📄 La homilía completa del Padre Ángel se encuentra disponible para su descarga.