Este sábado 2 de agosto, la alegría y la fe juvenil desbordaron las calles de Córdoba con motivo del Jubileo de los Jóvenes 2025, una jornada organizada por la Vicaría de Jóvenes de la Arquidiócesis, en comunión con la celebración que se vivió a nivel mundial en Roma, en el marco del Año Santo Jubilar y bajo el lema “Peregrinos de la Esperanza”.
Desde las primeras horas del día, alrededor de mil jóvenes provenientes de distintas comunidades, parroquias, colegios y movimientos se reunieron en la Casa de la Vicaría, donde comenzó un día cargado de entusiasmo, reflexión y encuentro.
Talleres, reflexión y escucha
La mañana estuvo marcada por una amplia propuesta de talleres simultáneos, con temáticas profundas y actuales pensadas especialmente para adolescentes y jóvenes. Se abordaron temas como la misión, la oración contemplativa al estilo Taizé, evangelización digital, adicciones, vocación, primeros pasos en la fe, música y espiritualidad, y campamentos.
También hubo momentos de animación, oración comunitaria y espacios para compartir, en un clima de profunda fraternidad.
Salir, caminar, anunciar
Por la tarde, los jóvenes protagonizaron una peregrinación por las calles del centro, como gesto de unidad y misión, llevando a Cristo con su presencia alegre, respetuosa y comprometida. Este recorrido estuvo acompañado por nuestro Arzobispo, el Cardenal Ángel Rossi, junto a sacerdotes, religiosos, religiosas y referentes de comunidades que acompañaban a sus grupos como verdaderos pastores con olor a oveja.
Durante el trayecto se rezó y se cantó con entusiasmo, expresando con cada paso la alegría de llevar a Jesús al corazón de la ciudad. Fue un momento profundamente festivo, de fe compartida y de testimonio público que conmovió a quienes los vieron pasar.
Queremos expresar también nuestro agradecimiento a las autoridades de Tránsito y a la Policía de Córdoba, que acompañaron con compromiso y cuidado todo el recorrido, permitiendo que la peregrinación transcurriera con orden y seguridad.
Al llegar a la Catedral de Córdoba, los jóvenes realizaron un emotivo gesto: un gran abrazo simbólico al templo, expresión del deseo de cercanía con la Iglesia y de sentirse parte viva y activa de ella.
La misa, punto de llegada y nuevo envío
La jornada culminó con la celebración de la Santa Misa en la Catedral, presidida por el Cardenal Ángel Rossi, y concelebrada por varios de los sacerdotes que acompañaron durante la jornada.
La celebración fue acompañada por autoridades del gobierno municipal y provincial, entre ellas el intendente de la ciudad de Córdoba, Daniel Passerini, así como referentes de la Secretaría de Participación Ciudadana y Juventud y de la Agencia Córdoba Joven del Gobierno de la Provincia. Su presencia fue un gesto de cercanía y reconocimiento al valor del compromiso juvenil y su protagonismo en la construcción de una sociedad más fraterna y esperanzada.
En su homilía, el Cardenal le expresó a los jóvenes: “Ser atraídos y ser enviados son los dos movimientos que nuestro corazón, sobre todo cuando es joven en edad, siente como fuerzas interiores del amor que prometen un futuro e impulsan hacia adelante nuestra existencia. . Vivir con alegría la propia responsabilidad ante el mundo es un gran desafío… Cada uno de nosotros está llamado a reflexionar sobre esta realidad: <<Yo soy una misión en esta tierra, y para eso estoy en este mundo>>” (Exhort. ap. Evangelii gaudium, 273).
También los interpeló personalmente, con frases llenas de ternura y fuerza: “Te necesito para que seas puente en tu casa, para que estudies en clave de servicio, para que no entierres cobardemente tus talentos. Te necesito para ir mar adentro. ¡Dejate de orillar la vida, los compromisos, los corazones de la gente!”
Y remarcó: ¡Vuelen alto! ¡No se dejen cortar las alas por los adultos, ni las cuelguen ustedes en el perchero de la mediocridad!
El mensaje completo puede descargarse aquí: Mensaje del Cardenal Ángel Rossi SJ
El Jubileo fue una verdadera fiesta de fe, una experiencia profunda de Iglesia en salida, donde tantos jóvenes pudieron reencontrarse con Dios, con los demás y con su propia vocación cristiana.
Agradecemos a cada comunidad, voluntario, animador, sacerdote, religiosa y referente que hizo posible esta jornada. Y damos gracias a Dios por tantos corazones jóvenes que, aún en medio de los desafíos del mundo actual, siguen caminando con esperanza.
Reviví momentos del Jubileo en las redes de la vicaría @vicariadejovenescba