En un clima de fraternidad y compromiso, la Pastoral de Juventudes Nacional se reunió este fin de semana para celebrar su segunda Comisión Nacional del año, representando a jóvenes de todo el país. El encuentro fue un espacio de escucha, discernimiento y proyección, en el que se abordaron temas centrales para la vida pastoral, como la vocacionalización, el trabajo en red entre distintas comunidades y el desafío de seguir caminando como una Pastoral de Procesos, que acompaña con cercanía a cada joven en su búsqueda personal y espiritual.
Durante las jornadas también se reflexionó sobre la realidad económica actual, compartiendo inquietudes y propuestas para fortalecer y sostener la misión pastoral en un contexto desafiante. El intercambio estuvo siempre atravesado por el Espíritu Santo, que animó los momentos de diálogo, oración y discernimiento comunitario, inspirados en la conversación espiritual, un método impulsado por el Papa Francisco para construir desde la escucha mutua y el respeto.
El encuentro concluyó con una celebración eucarística en la Catedral de la ciudad, donde los jóvenes dieron gracias por todo lo vivido y por la oportunidad de seguir soñando juntos una Iglesia más cercana, participativa y misionera. Con alegría y esperanza, los participantes se despidieron renovando su compromiso de continuar acompañando la vida de las juventudes argentinas, con el corazón puesto en Jesús y en el servicio a los demás.