En el día en que el Papa Francisco hubiera cumplido 89 años, el miércoles 17 de diciembre, la Compañía de Jesús en Córdoba celebró una Santa Misa y un emotivo homenaje para dar gracias a Dios por su vida, su testimonio de fe sencilla y su llamado constante a la fraternidad, la misericordia y la paz.
La Eucaristía tuvo lugar a las 20 h en la Iglesia de la Compañía de Jesús (Obispo Trejo y Caseros) y fue presidida por el cardenal Ángel Rossi SJ, arzobispo de Córdoba y concelebrada por Mons. Alejandro Musolino. Participaron de la ceremonia representantes de la Municipalidad de Córdoba y numerosos fieles que se acercaron a compartir este gesto de memoria agradecida.
Durante la celebración se destacó el profundo vínculo del Papa Francisco con la Compañía de Jesús y con la ciudad de Córdoba. Jorge Mario Bergoglio vivió en la residencia jesuítica local durante su etapa de formación, dejando una huella significativa en la vida de la comunidad.
Al finalizar la Misa, se realizó el descubrimiento de una placa conmemorativa en el confesionario que el entonces padre Bergoglio utilizaba habitualmente durante su paso por Córdoba. El gesto buscó agradecer su testimonio silencioso y cercano, marcado por la escucha, la misericordia y el acompañamiento personal.
Este homenaje se inscribe en el reconocimiento del impacto perdurable del Papa Francisco, no solo en la Iglesia, sino también en la sociedad, a través de un magisterio que invitó a construir puentes, a cuidar la casa común y a vivir la fraternidad como camino de paz.
La comunidad reunida elevó su oración por su eterno descanso y renovó el compromiso de hacer vivo su legado, caminando como Iglesia cercana, misericordiosa y abierta al encuentro con todos.