En este tiempo tan especial, queremos acercarnos con el corazón abierto y en actitud de escucha. La Navidad nos invita a hacer una pausa, a volver a lo esencial y a dejarnos tocar por aquello que muchas veces el ritmo cotidiano nos hace olvidar. Por eso, compartimos el mensaje de nuestro arzobispo, el cardenal Ángel Rossi, que nos anima a vivir este tiempo con hondura y sencillez.
En sus palabras, nos recuerda que el pesebre es un lugar al que se llega con deseos y anhelos profundos: el deseo de ser mejores, de limpiar la mirada, de rescatar la infancia que habita en nuestro corazón y que a veces queda silenciada por la adultez. Un llamado a recuperar la capacidad de asombro, de juego y de canto, entendiendo que Belén no es solo un lugar, sino un rincón del corazón humano, allí donde todos hemos nacido y donde nuestra infancia sigue siendo cuidada.
Puedes bajar el mensaje en PDF, MENSAJE DE NAVIDAD DEL ARZOBISPO CARDENAL ÁNGEL ROSSI SJ 2025